Procesión con la patrona del cantón de Desamparados

Explicación del bordado que lleva la imagen de Nuestra Señora de los Desamparados

Considerando la importancia de volver la vista a nuestras raíces, se tomó como inspiración para el bordado que lucen la túnica y manto de Nuestra Señora de los Desamparados el primer producto exportado por Costa Rica, el café, cuyo cultivo y comercialización ha influido en nuestra sociedad y cultura.
En el cantón de Desamparados el café ha sido por años uno de los más importantes, colocándose entre los primeros diez cantones que más colaboran a la producción a nivel nacional con una importante concentración en el distrito de Frailes.


La flor del café es un azahar, palabra de origen árabe y que se le da a varias flores blancas. Las flores de azahar son un símbolo de amor eterno, pureza y de fidelidad. Hoy en día, apenas se utilizan, pero tienen una amplia tradición en el mundo entero. Para los árabes esta flor representa la pureza, la inocencia, la castidad y por eso es costumbre que las novias la lleven en su ramo al contraer matrimonio; un hábito heredado en occidente al importarlo los Cruzados como bagaje cultural tras su estancia en países del Medio Oriente durante la Guerra Santa.
Por su significado son azahares los que adornan la falda del vestido de Nuestra Patrona, las líneas que unen las flores, si se observan bien, no son tallos de cafeto sino que representan los efluvios que emanan del azahar, ya que es una flor perfumada y además el grano molido y chorreado es una aroma que se respira prácticamente en todas nuestras casas.


La guarda que en doble línea recorre el contorno del manto es un conjunto de bandolas o ramas que muestran el grano ya maduro, listo para la recolección y que por mucho tiempo, el dinero proveniente de él fue motivo de mejora para la economía familiar y permitió que muchas familias humildes recaudaran el dinero con el cual adquirir los útiles y uniformes que emplearían los hijos en el curso lectivo, aspirando así a un futuro mejor.
Cuando unimos los colores azul y blanco de la vestimenta tradicional de Nuestra Señora con el rojo del grano de oro nuestra mente recuerda que esos colores son los de nuestra bandera y se siente identificado con ellos dondequiera que los encuentre.